
Si no tienes piernas,corre...
Si no tienes voz,grita...
Si no tienes esperanzas,inventalas...
Estaba cansada ya de tanto tedio y fantasía inventada.Cansada de esperar ,siempre esperando.Cansada de su educación,de su medida,de gritos de niños,de supermercados,de comidas, de gente hipócrita,de las apariencias,de las ataduras y de las responsabilidades.De lo absurdas que son las cosas a veces.
Sentada en la gran mesa de la cocina,la mesa de sus abuelos,donde solía esconderse de pequeña debajo del mantel,callada,atenta,escuchando...el goteo del grifo,las voces de los mayores,el ir y venir de las zapatillas de la abuela trasteando entre los cacharros y los fogones,los gomazos en el hocico del gato delator..peludo y con mala leche que siempre arañaba.Los planes,los cuentos,los juegos,todo debajo de esa gran mesa,arropada entre los bodoques del mantel..
Ahora se veía a si misma ahí sentada con una botella de Chardonnay al lado y una copa medio vacía y pensaba que toda su vida había sido un desperdicio,una broma de mal gusto.No era esto lo que quería,donde estaban ahora sus planes,sus viajes,sus ilusiones..Hizo un esfuerzo mental buscando alguna,algo que verdaderamente le apeteciera hacer,nada...no encontraba nada,pero los vapores del alcohol propusieron algo diferente,algo escandaloso,algo que la sacara de esa especie de sedación permanente..
Quiso ser mala..Que tal pegarle un susto de muerte a la bruja de la vecina siempre cotilleando por la mirilla,o rajar las ruedas de todos los coches del garaje,o meter ketchup en los buzones,no...imaginaba algo mucho mas criminal entre sorbo y sorbo de vino mientras jugueteaba con un mechón de su pelo.Se vio vestida de Sundance Kid con un revolver en la mano y volandole la cabeza al tipo asqueroso que no paraba de mirarle las piernas en la cafetería,y pensando pensando se hizo mentalmente una larga lista de todas las cabezas que tenia que volar...quizá la ultima fuera la suya.
Oía el ruido metálico de las espuelas de sus botas golpeando las calles,olía la pólvora de su revolver,la gente corriendo despavorida,y esa musiquita de fondo que acompaña a todos los malos de las películas.
Pero a Sundance se le habían acabado las balas y los pantalones le quedaban grandes ,así que sonriendo volvió a llenarse su copa de vino,tiró los zapatos por los aires,se quitó las medias y canturreó,silbó,bailó,gritó mientras sentía como el agua cálida de la ducha resbalaba por su cuerpo se llevaba todo por el sumidero y la hacia ligera otra vez como aire mojado.
Su vida al fin y al cabo ya no parecía tan horrible.
Mañana seria otro día,y ella otra persona...

