
Lo vi llegar a lo lejos,un puntito acercándose por el camino,cubierto de polvo y arrastrando un pesado saco.
Se detuvo en la encrucijada de donde parten todos los caminos posibles y donde yo le esperaba sentada en una piedra.
-Llevo buscándote tanto tiempo,le dije.No te encontraba,por eso me senté aquí a esperar,a observar a todos los caminantes hasta reconocerte..
-¿Donde estabas?,llegué a pensar que jamás vendrías.
El soldado negro y cubierto de polvo me miraba con ojos tristes,pero sonreía.
-Yo también te buscaba..Vengo de muy lejos,de pelear en muchos frentes,de muchas batallas.
-Tengo el alma rota de tanta sangre salpicada,y las botas rotas de tanto andar por los caminos buscándote.
-Déjame ayudarte,le respondí,déjame compartir tu carga.
-Yo también soy un soldado cansado de luchar,un soldado prófugo y desarmado que enterró su fusil y su saco hace mucho tiempo y salió a los caminos a buscarte.
-Comparte tu carga conmigo.Te dejaré mi hilo azul para coser tus heridas.Te daré mi hombro para que descanses en el.Te daré todo lo que queda de mi para que dejes tus guerras y vengas conmigo.
El soldado sonrió,dejó su saco en el suelo,y empezó a hablarme de su dolor y de su vacío.De tierras lejanas,de verdes islas con tesoros escondidos.Me habló de amaneceres eternos,de lagos cristalinos y de pájaros de fuego.Me habló de su isla,de su casa..
-Iremos juntos a aquél lugar,no podía ir solo sin ti.
-Allí empezaremos de nuevo.Construiremos nuestra casa a la orilla del mar con palos y ramas.Pescaremos peces de colores.Treparemos a las palmeras para recoger sus frutos y mirar de cerca las estrellas.Haremos el amor sobre la arena,
y las olas nos limpiarán el polvo del camino y se llevarán el dolor y la soledad..
Atardecía y los pájaros formaban flechas puntiagudas que rompían el aire para dirigirse al ocaso donde muere el sol.
-Ayúdame a bajar de esta piedra,le dije,está resbaladiza y llena de pinchos y mis botas también se han roto.No puedo bajar sola,ayúdame,iremos juntos de la mano por el camino,cargaré parte de tu saco y nos iremos de aquí....
Pero el soldado volvió a repetir que estaba demasiado cansado,que ya no tenia fuerzas ni para alzar un poco el brazo y ayudarme a bajar.
-Ayúdame!le supliqué.Haz un último esfuerzo por mi..Te he esperado tanto tiempo..he mirado en tantas caras..he caminado tanto...
Pero el soldado se limitó a mirarme con tristeza,y solo pudo decir-No puedo...
Volvió a cargarse el saco en la espalda,se dio media vuelta y lentamente le vi desaparecer entre el polvo del camino...
Al poco rato cuando ya casi no podía verle me pareció oírle gritar"Te quiero"...
Como explicarle mi vértigo y mi angustia,como decirle que ahora todo es vacío y desierto,como hablarle de mi desesperación...
No he vuelto a verle desde entonces.Le he llamado,le he gritado,le he llorado,pero no ha habido respuestas,solo el silencio y el polvo.
Yo sigo sentada en mi piedra pinchuda y resbaladiza de la que no puedo bajar y que se ha convertido en una isla,mi isla.Con las botas destrozadas y mis pies que no paran de sangrar..Un lago se ha formado a mi alrededor de sangre y lágrimas.Ya no pasan caminantes.
Pero yo sigo esperando,esperando,esperando a que mi soldado vuelva a por mi....
Lula la que espera.







