jueves, 27 de septiembre de 2007

EL SOLDADO.



Lo vi llegar a lo lejos,un puntito acercándose por el camino,cubierto de polvo y arrastrando un pesado saco.



Se detuvo en la encrucijada de donde parten todos los caminos posibles y donde yo le esperaba sentada en una piedra.



-Llevo buscándote tanto tiempo,le dije.No te encontraba,por eso me senté aquí a esperar,a observar a todos los caminantes hasta reconocerte..



-¿Donde estabas?,llegué a pensar que jamás vendrías.






El soldado negro y cubierto de polvo me miraba con ojos tristes,pero sonreía.



-Yo también te buscaba..Vengo de muy lejos,de pelear en muchos frentes,de muchas batallas.



-Tengo el alma rota de tanta sangre salpicada,y las botas rotas de tanto andar por los caminos buscándote.






-Déjame ayudarte,le respondí,déjame compartir tu carga.



-Yo también soy un soldado cansado de luchar,un soldado prófugo y desarmado que enterró su fusil y su saco hace mucho tiempo y salió a los caminos a buscarte.



-Comparte tu carga conmigo.Te dejaré mi hilo azul para coser tus heridas.Te daré mi hombro para que descanses en el.Te daré todo lo que queda de mi para que dejes tus guerras y vengas conmigo.






El soldado sonrió,dejó su saco en el suelo,y empezó a hablarme de su dolor y de su vacío.De tierras lejanas,de verdes islas con tesoros escondidos.Me habló de amaneceres eternos,de lagos cristalinos y de pájaros de fuego.Me habló de su isla,de su casa..



-Iremos juntos a aquél lugar,no podía ir solo sin ti.



-Allí empezaremos de nuevo.Construiremos nuestra casa a la orilla del mar con palos y ramas.Pescaremos peces de colores.Treparemos a las palmeras para recoger sus frutos y mirar de cerca las estrellas.Haremos el amor sobre la arena,

y las olas nos limpiarán el polvo del camino y se llevarán el dolor y la soledad..







Atardecía y los pájaros formaban flechas puntiagudas que rompían el aire para dirigirse al ocaso donde muere el sol.






-Ayúdame a bajar de esta piedra,le dije,está resbaladiza y llena de pinchos y mis botas también se han roto.No puedo bajar sola,ayúdame,iremos juntos de la mano por el camino,cargaré parte de tu saco y nos iremos de aquí....






Pero el soldado volvió a repetir que estaba demasiado cansado,que ya no tenia fuerzas ni para alzar un poco el brazo y ayudarme a bajar.






-Ayúdame!le supliqué.Haz un último esfuerzo por mi..Te he esperado tanto tiempo..he mirado en tantas caras..he caminado tanto...






Pero el soldado se limitó a mirarme con tristeza,y solo pudo decir-No puedo...



Volvió a cargarse el saco en la espalda,se dio media vuelta y lentamente le vi desaparecer entre el polvo del camino...






Al poco rato cuando ya casi no podía verle me pareció oírle gritar"Te quiero"...






Como explicarle mi vértigo y mi angustia,como decirle que ahora todo es vacío y desierto,como hablarle de mi desesperación...






No he vuelto a verle desde entonces.Le he llamado,le he gritado,le he llorado,pero no ha habido respuestas,solo el silencio y el polvo.






Yo sigo sentada en mi piedra pinchuda y resbaladiza de la que no puedo bajar y que se ha convertido en una isla,mi isla.Con las botas destrozadas y mis pies que no paran de sangrar..Un lago se ha formado a mi alrededor de sangre y lágrimas.Ya no pasan caminantes.



Pero yo sigo esperando,esperando,esperando a que mi soldado vuelva a por mi....






Lula la que espera.






martes, 25 de septiembre de 2007

MARIPOSAS.


Que sola me siento sin ti.


Puede que ya siempre me sienta así.


Sin ti.


Sola.


Sola sin ti.




Me preguntaron; Donde te has ido?.


Y yo respondí; No me busquéis porque me he ido lejos.A un lugar que ni yo misma conozco.A un rincón de alguna parte donde nada existe.


No estoy viva del todo,pero tampoco muerta.Mis constantes vitales se mantienen.


No estoy soñando,pero tampoco estoy despierta.No estoy flotando,pero siento que floto.


Sonidos amortiguados de fuera.No puedo abrir los ojos.


No hay dolor,ni soledad,ni miedo,ni nada.




Hay que cortar por aquí,dice alguien.Y el sonido amortiguado de una sierra parte mi cabeza en dos.




Intuyo gotas negras,de sangre roja,muy roja y muy negra resbalando por lo que queda de mi frente.Derramándose en mis ojos y en mis oídos formando pequeños estanques de sangre muy roja y muy negra que se convierten en gelatina de fresa.




Abrieron mi cráneo en dos,y solo pude escuchar el suave aleteo de cientos de mariposas de alas rojas y negras saliendo de mi cabeza y revoloteando a mi alrededor...






REFLEJOS


La mujer con arrugas de tiempo en los ojos,me mira,y me dice; No te asusta amar,te asusta la dependencia.
La mujer de las tetas pequeñas,dice; Necesitas volver a tener sexo.
La mujer despeinada,me dice; Tienes que ser feliz aunque no quieras.
La mujer con el pelo de fuego,me grita; Lo encontraste!.No dejes que se vaya.
La mujer del vestido negro,me zarandea y me dice; Olvida todo y escápate.
La mujer con arrugas de tiempo en los ojos,la de las tetas pequeñas,la despeinada,la del pelo de fuego,la del vestido negro.Me miran desde el espejo y me dicen; No te estas volviendo loca.Solo eres alguien que lleva demasiado tiempo esperando.Alguien que lleva demasiado tiempo sin dormir.

LULA LUNA LUNÁTICA.


Eh!,si,tú.la que te miras en el cristal entre un montón de huellas de dedos,con la pena dentro de las pupilas,de quién en realidad ,está presenciando su propia muerte.Te he visto haciendo equilibrios sobre la barandilla muchas veces.He visto tus lágrimas deshacerse sobre tus bocetos.Te he visto desnuda,temblando en un rincón,de frío,de miedo y de impotencia.Te he visto a ti,con la aguja y el hilo azul intentando zurcir los descosidos.Recomponer los destrozos con pegamento barato del chino.
Ven,y mira mis brillantes tijeras de acero.Te voy a hacer un cuadro con la afilada punta.

Tengo la lengua manchada de yeso.He pasado toda la noche lamiendo la pared para ti.Dibujando tu elegante y delgada arquitectura de antigua bulímica,con los ojos verdes y los dedos muy largos como raíces que se clavan en las baldosas del suelo.
Araño tu frente despacio.Esquivo tu barbilla.Lamo tu hombro salado.Dibujo tu nombre de mujer suicida.Tus miedos.Tus adicciones.Tan injusto como niños violados.
Tú.Siempre en todos los frentes.Siempre desarmada.
Te regalo mis tijeras,y tu retrato....

sábado, 15 de septiembre de 2007

UNA DE ESAS


Soy una de esas.Tengo veinte dedos distribuidos en grupos de cinco,diez en las manos y diez en los pies.Dos ojos con largas pestañas negras en mi pecho izquierdo.
Me encantan mis manos,es la parte de mi que mas me gusta,tienen anillos como el tronco de un árbol,lunares y venas.
Me tiño el pelo de color rojo y me chifla fumar marihuana.
Desayuno café con leche y Citalopram.Me dan arcadas cuando me lavo los dientes,y hace dos años que decidí no volver a tocar una plancha en mi vida.
Soy lo suficientemente inteligente como para no hacerme demasiado caso.Me miro en el espejo y me río a diario,me encantan las risas y mas las de mi misma.
Sé poner cara de pez,dar besos de mariposa,hacer el pino,y mas cosas que no te digo.
Sospecho que me sobra algún cromosoma o que me falta,no estoy segura.
Tengo una marca de nacimiento en mi pierna izquierda a la altura del muslo con forma de patata,ya no me pongo tacones y tengo alergia a los metales.
No llevo tatuajes ni pearcings y supongo que no soy la muerta perfecta para una película en la que no se reconoce el cadáver.Una lástima porque siempre quise ser actriz,aún haciendo el papel de muerta.
Soy sensible y directa,demasiado sensible y directa..Me gustan los camaleones y las lagartijas y tengo fobia a las serpientes.
Puedo ser muy educada,ordinaria,macarra,fina,elegante,hortera,cruel,
delicada,
simpática,fria,
caliente,
pero jamás vulgar y lo demás depende del color con el que tiña mi piel.
Tengo dos tetas hechas un asco por la lactancia, dos pezones,y una madre que intentó matarse tragándose tres cajas de Orfidal,no hubo suerte,llamé a una ambulancia a tiempo y la vaciaron de veneno metiéndola un horrible tubo marrón por la garganta,pobre mamá...
Dios no existe y seguramente nosotros tampoco.
Mi novela,mis perros,mi madre,mis abuelos están muertos.Mi amor,desaparecido,quizás nunca vuelva a verlo.
Si mis ojeras siguen creciendo,pronto dejarán de verse mis pómulos.
Ayer mientras bajaba las escaleras del metro,otra vez ese sueño,él estornuda y esquiva la bala.

TÚ.


Claro que no puedo hablar de tu sangre fría,de tus distancias,de tus secretos,de tus amantes,de tus ausencias,de tus mentiras,de tus verdades,de tus promesas,de mis ansióliticos en fila y tragármelos de dos en dos.
No puedo hablar de tu boca ni de tu entrecejo fruncido,ni de tu preocupación,ni de tus palabras,ni de mi instinto que cada vez grita mas alto aunque lo ignore.
No voy a explicar que lo único que me has pedido es que confíe en ti y que tenga paciencia.Tu suaves labios que me vuelven loca,la espera que lo hace mas emocionante,tus ojos que me muestran mucho y ocultan todo.
Claro que no puedo escribir una frase que diga,me estas destruyendo porque te sigo esperando por siempre aunque ya no te busque.
Pero prefiero ser una escritora mediocre y haberte salvado la vida bajándote de ese horrible lugar.

Lula.

LA TALLA DE LULA


Lula sujeta un cincel afilado.
Mira su trozo de madera de cedro bajo la luz del flexo,lo observa detenidamente desde todos los ángulos posibles,lo huele y retiene su olor,sonríe..
Lo acaricia despacio sintiendo con la punta de los dedos cada arruga del viejo árbol,lo imagina esplendoroso y lleno de vida en un frondoso bosque.A Lula le encantan los bosques.
El viejo trozo de madera lleva algo dentro,pero Lula aún no puede reconocerlo,sabe que tiene que tallar para encontrarlo..
Lo hace muy despacio,con la precisión de un cirujano,deleitándose con el sonido que produce al cortar la madera.El cincel firme y cortante en su mano derecha se desliza suavemente como si raspara mantequilla.
No hay prisa y Lula se deleita en esa sensación de control y de seguridad.
El suelo se va llenando de pequeñas virutas rizadas,el olor del cedro es cada vez mas intenso,y las virutas en el suelo,parecen los restos de una melena.Lula las observa y archivos de su memoria salen disparados.
El esta en todas partes,siempre estuvo ahí,en las virutas,en su memoria, que por un momento la llena de imágenes que solo ella reconoce desde su propio ángulo,algunas muy antiguas,otras muy recientes.
Lula sigue tallando y sabe que solo el tiempo pone las cosas en su lugar,que es solo el miedo a vivir el que pone barreras,y Lula ya no tiene miedo a nada ni a nadie desde hace mucho tiempo..
De vez en cuando bebe un poco de cerveza y da una calada a su cigarro,cierra los ojos y visualiza aquel lugar donde está lo que mas desea.
El cenicero ahora rebosante de colillas a medio apagar,que se resisten a extinguirse como ella..pero Lula las aplasta para que mueran de una vez.
Ella sabe que es diferente...va hacia adelante,apuesta,arriesga hasta el final,pase lo que pase,pierda lo que pierda,pese a quien pese,porque solo así se siente viva.
Acaricia suavemente las superficies recién pulidas de su talla para comprobar si quedan aún pequeñas astillas y sigue tallando y puliendo con paciencia.Vuelve a sonreír.

Cada vez mas feliz y cada vez mas vieja,Lula pasó toda su vida con aquella talla.
Un día supo que había terminado.
Abrió las manos,dejó descansar el cincel aún caliente sobre la mesa,se acarició el pelo y se recostó en el asiento.Lula ya no tenia nada en las manos.
Apagó el flexo,encendió otro cigarrillo y pensó que la vida es solo una talla de la que al final no queda nada mas que pequeñas virutas que solo recuerdan su proceso..
Abrió la puerta y salió a pasear.

Lula.